En la Granada de 1945, Rafael, un joven de Fuente Vaqueros, acude con frecuencia a Plaza Nueva para ver a Rosarito, de quien está enamorado. Desde allí, la cercanía de la Alhambra despierta en él una curiosidad creciente que pronto se convierte en necesidad de conocerla. Con acceso apenas a unas pocas publicaciones y una formación modesta, su impulso lector será el verdadero motor de su búsqueda.
En ese camino no estará solo. Cecilio, guarda del monumento y uno de los llamados «hombres de pana», le abre las puertas a la tradición viva de Granada y lo guía por los rincones de la ciudad palatina. Frente a esa voz popular, Omar, profesor de la Universidad Al-Qarawiyyin de Fez y especialista en el periodo nazarí, aporta la mirada erudita y académica. Entre los tres se construye un diálogo en el que conviven la experiencia, la memoria y el conocimiento.
De ese encuentro nace un relato que entrelaza historia, leyenda y vida, y que recorre la Alhambra desde sus piedras hasta sus historias más íntimas. A partir de las notas que Rafael recoge en su libreta, esta obra se alza como un homenaje a la lectura, a la
